El sábado 2 de mayo realizamos una salida de observación de aves en las Vegas del Estero Curaco -ciudad de Osorno-, actividad que reunió a 15 participantes interesados en conocer y valorar la avifauna local.
Este tipo de encuentros busca generar espacios de aprendizaje y participación, motivando especialmente a quienes se están iniciando en la observación de aves, e invitando también a observadores más experimentados a compartir conocimientos y disfrutar de una jornada en comunidad.
Durante el recorrido se visitaron distintos ambientes asociados a lagunas estacionarias y sectores de vegas y humedal, hábitats que albergan una importante diversidad de aves acuáticas, de pastizal y rapaces. Además, la cercanía con el río Río Rahue otorga un importante valor ecológico al sector, ya que funciona como un corredor biológico que conecta distintos ambientes naturales y permite el desplazamiento y refugio de numerosas especies de aves y otra fauna silvestre dentro del entorno urbano y periurbano.

A lo largo de la jornada observamos más de 60 especies, entre ellas distintos tipos de patos, grandes congregaciones de queltehues, garzas, rapaces, siete colores, chercán de las vegas, trabajador y trile. Además, de aves menos comunes como la bandurrilla de los bosques y la tortolita cuyana, especies que sorprendieron y entusiasmaron a quienes participaron de la actividad.

La jornada comenzó con una intensa niebla matinal que poco a poco fue despejándose, dando paso a un día soleado y completamente despejado. Este cambio en las condiciones hizo aún más especial la experiencia, permitiendo disfrutar de los paisajes y de la observación de aves en distintas condiciones de luz y actividad.
Al finalizar la salida, el grupo visitó un sector conocido como “Parque Industrial”, lugar que aún conserva ambientes interesantes para la observación de aves y donde es posible encontrar especies poco comunes dentro del radio urbano. Sin embargo, también fue una instancia para reflexionar sobre las amenazas que enfrentan estos espacios naturales debido al avance de maquinaria, rellenos y nuevas instalaciones industriales, procesos que poco a poco han ido transformando y reduciendo estos hábitats.


Actividades como esta no solo permiten aprender sobre las aves y los ecosistemas presentes en nuestro entorno cotidiano, sino también generar conciencia sobre la importancia de conservar estos espacios, muchas veces invisibilizados pese a su enorme valor para la biodiversidad local.
Desde la organización agradecemos a todas las personas que participaron de esta jornada e invitamos a la comunidad a sumarse a futuras salidas y actividades, continuando así el aprendizaje colectivo y la valoración de la naturaleza presente en nuestro territorio.
Por Bernardita Muñoz Palma