BirdLife International presenta el Estado de las Aves del Mundo: 45% de las especies de aves migratorias están en declive

Cada año, miles de millones de aves se desplazan entre sus áreas de reproducción y de invernada, atravesando países, continentes y océanos. Estos movimientos siguen grandes rutas migratorias conocidas como flyways, que conectan una extensa red de sitios donde las aves se reproducen, descansan, se alimentan y pasan distintas etapas de su ciclo.

Sin embargo, estas rutas están enfrentando una creciente presión. Así lo advierte la sexta edición de State of the World’s Birds (Estado de las Aves del Mundo), publicada por BirdLife International en el marco de la Cumbre de Rutas Migratorias Globales (Global Flyways Summit), realizada en Nairobi, Kenia, instancia donde también participó la ROC.

El reporte -que por primera vez está dedicado exclusivamente a las aves migratorias- reúne información sobre 1.843 especies migratorias y muestra que el 45% presenta poblaciones en declive, mientras que 1 de cada 9 especies (11%) se encuentra globalmente amenazada. Entre los grupos más afectados se encuentran las aves playeras y las aves marinas: el 54% y el 49% de sus especies migratorias, respectivamente, presentan tendencias poblacionales decrecientes.

Zarapito común – Ariel Cabrera

Una problemática que atraviesa fronteras

Los resultados muestran que las amenazas que enfrentan las aves migratorias no se concentran en un único lugar. La pérdida y degradación de hábitats, el cambio climático, la contaminación, la expansión e intensificación agrícola, la caza y captura, las especies exóticas invasoras y las interacciones con infraestructura y actividades productivas pueden afectar a las aves en distintos puntos de sus rutas.

Por eso, el reporte de BirdLife plantea que conservar una especie migratoria requiere proteger la red completa de sitios de la que depende, y no solamente algunos lugares de manera aislada. Esto, debido a que las aves necesitan áreas adecuadas durante todo su ciclo, desde los sitios de reproducción hasta aquellos donde se detienen para descansar y alimentarse durante sus desplazamientos.

La situación también se refleja en el continente americano. De acuerdo con el documento, el 43% de las especies migratorias que utilizan las rutas de las Américas presenta poblaciones en declive, mientras que un 6% se encuentra globalmente amenazado. Entre las especies en declive que se encuentran en Chile tenemos el playero ártico (Calidris canutus), el playero semipalmado (Calidris pusilla), el playero grande (Tringa semipalmata), el zarapito común (Numenius hudsonicus) y la fardela blanca (Ardenna creatopus). 

Playero grande – Benjamín Gallardo

Para la ROC, este escenario resulta especialmente relevante, ya que Chile forma parte de estas grandes redes migratorias, donde sus humedales, zonas costeras y otros ambientes cumplen funciones fundamentales para distintas especies migratorias que utilizan el territorio durante sus desplazamientos.

“Las aves migratorias nos muestran con mucha claridad que la conservación no puede pensarse únicamente dentro de las fronteras de un país. Una especie puede reproducirse en un lugar, detenerse a alimentarse en otro y pasar el invierno a miles de kilómetros de distancia. Por eso, proteger los sitios que utilizan en Chile es también contribuir a la conservación de esa misma especie cuando está a miles de kilómetros de distancia”, señala Gabriela Contreras del Programa de Aves Acuáticas y Humedales ROC

Chile y la Corriente de Humboldt

La importancia de estos vínculos queda especialmente reflejada en el propio informe, que incorpora un caso de estudio sobre la Corriente de Humboldt, uno de los ecosistemas marinos más productivos del planeta.

El documento advierte que esta productividad también implica riesgos para aves marinas buceadoras, como pingüinos y fardelas, que pueden morir incidentalmente en las pesquerías durante sus desplazamientos. Entre las especies mencionadas se encuentran el pingüino de Magallanes (Spheniscus magellanicus), pingüino de Humboldt (Spheniscus humboldti) y la fardela blanca (Ardenna creatopus), especies presentes en Chile.

Fardela blanca – Benjamín Gallardo

Aunque la situación de las aves migratorias es preocupante, existen medidas de conservación que pueden marcar una diferencia cuando se implementan de manera coordinada y a la escala adecuada. Por ello, BirdLife International plantea una serie de acciones que incluyen proteger y gestionar efectivamente los sitios críticos para las aves migratorias, conservar y restaurar hábitats, reducir amenazas asociadas a actividades productivas e infraestructura, fortalecer el monitoreo y promover políticas y financiamiento que permitan actuar a escala de las rutas migratorias.

En esa línea, contar con información actualizada y comparable es clave para orientar estas acciones a nivel local. “En Chile no tenemos de momento un reporte del Estado de las Aves de Chile, pero en la ROC estamos trabajando en ello como parte de las líneas de acción de la Estrategia Nacional de Conservación de Aves 2021-2030 (ENCA). Por lo que este documento nos presenta una buena guía, y nos permitirá comparar cómo la situación en Chile es equivalente o difiere del Estado de las Aves del Mundo”, señala Fernando Medrano, Director Científico de la ROC.

Como socio de BirdLife International en Chile, la ROC forma parte de una red global que trabaja por la conservación de las aves y sus ecosistemas. En este contexto, “los resultados del Estado de las Aves del Mundo refuerzan la importancia de continuar generando información, monitoreando poblaciones y sitios, promoviendo su protección y articulando esfuerzos entre organizaciones, comunidades, instituciones públicas, academia y otros actores para proteger los sitios y rutas de los que depende el futuro de estas especies”, afirma Ivo Tejeda, Director Ejecutivo de la ROC

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