Durante enero y febrero se desarrolló la quinta temporada del programa Educadores Ambientales Centinelas, una iniciativa impulsada por la Red de Observadores de Aves y Vida Silvestre de Chile (ROC), cuyo objetivo es reducir malas prácticas y sensibilizar tanto a vecinos como a visitantes sobre la importancia de los ecosistemas costeros y su biodiversidad.
Organizadas por la ROC junto con al equipo de Educadores Ambientales y la Municipalidad de Curepto, las actividades de este año se llevaron a cabo en dos puntos del litoral maulino: la Playa Rancura y la Playa La Trinchera, ubicadas en el sitio RHRAP Mataquito-Huenchullamí, asociado a las desembocaduras del río Mataquito y el río Huenchullamí, un área reconocida por su alta diversidad de aves playeras residentes y migratorias y aves acuáticas.
En esta temporada participaron 7 monitores/as y 15 voluntarios/as, quienes recibieron a cerca de mil personas que visitaron las playas durante el verano. Fue así como todos los sábados entre las 10:00 y las 14:00 horas, a través de puntos de información en los accesos, el equipo compartió con la comunidad contenidos sobre la importancia de estos ecosistemas, las aves que habitan o migran por el lugar y las normativas que regulan el uso responsable de las playas.



Además, se realizaron salidas guiadas de observación de aves en los distintos ambientes, como la playa, desembocadura y humedales costeros, permitiendo que muchas personas tuvieran su primer acercamiento a la observación de aves y conocieran de cerca la biodiversidad del lugar.


De esta manera, el trabajo sostenido de educación ambiental también ha permitido observar cambios en el comportamiento de quienes visitan lugares. “Hace cinco años era común ver vehículos circulando, perros sin correa y basura. Con el trabajo sostenido de educación ambiental que hemos realizado gracias a voluntarios/as -que incluso han venido desde Hualañe, Talca, Molina, Curicó y Constitución-, hoy esa realidad ha cambiado notablemente y estas situaciones son cada vez menos frecuentes. Eso demuestra que informar, educar y dialogar con vecinos y visitantes, sí genera cambios positivos en el cuidado de estos ecosistemas”, destaca Patricio Guerrero, Gestor Territorial ROC en la región del Maule.

Tras cinco temporadas realizadas, el programa continúa fortaleciendo el vínculo entre las comunidades locales y la conservación de las aves y los humedales costeros de Mataquito–Huenchullamí. ¡Gracias a las y los voluntarios/as que hicieron posible esta nueva temporada del programa, su compromiso, entusiasmo y dedicación fueron clave!