Cerca de 45 niños y niñas de las Escuelas Abiertas de Verano de Canela y Huentelauquén participaron en una jornada educativa realizada en el Sitio RHRAP y Sitio Ramsar Salinas de Huentelauquén, territorio reconocido internacionalmente por su biodiversidad. La actividad buscó que los estudiantes percibieran, exploraran y expresaran valoraciones sobre los ecosistemas locales, mediante experiencias de observación atenta, reflexión y creación artística.
La iniciativa, titulada “Mirar, sentir y narrar el humedal”, se desarrolló el lunes 2 de febrero, en el marco del Día Mundial de los Humedales, y fue facilitada por Charlyn Ahumada, estudiante de Geografía de la Pontificia Universidad Católica de Chile y César Piñones, profesor de Biología y Ciencias Naturales, ambos socios de la Red de Observadores de Aves y Vida Silvestre de Chile (ROC).
La jornada se llevó a cabo en el campo de dunas del sitio, donde se realizaron dinámicas guiadas que invitaron a poner atención a los sonidos, colores, texturas y sensaciones del entorno. Preguntas abiertas como ¿cómo te hace sentir venir a este lugar?, ¿qué es lo primero que notas? o ¿hay algo que te guste mucho o algo que no te guste? orientaron el proceso reflexivo, para luego registrar las respuestas en una pizarra al inicio y al cierre de la actividad, lo que permitió observar cómo algunas emociones cambiaban y otras se reafirmaban tras la experiencia.

Posteriormente, los estudiantes participaron en diversas actividades creativas: dibujos del humedal, pintura de aves nativas, intervención de piedras, construcción de pequeños artefactos con materiales del entorno y exploración libre de las dunas. Una de las imágenes más significativas fue la intervención de una roca por parte de una estudiante, quien representó el mar como un espacio que le genera felicidad, dejando su creación como recuerdo simbólico del vínculo construido con el lugar.


La propuesta se sustentó en el concepto de “Topofilia”, del geógrafo Yi-Fu Tuan, que plantea que los espacios se transforman en lugares cuando las personas desarrollan vínculos afectivos con ellos. En esa línea, Charlyn Ahumada explicó que la actividad buscó promover una relación más consciente y cercana con el entorno natural, “Más allá de la transmisión de contenidos ecológicos, la experiencia apuntó a fortalecer vínculos afectivos con el humedal. En un contexto donde la crisis ambiental también puede entenderse como una crisis en nuestra forma de relacionarnos con el entorno, generar experiencias significativas en la infancia resulta clave para construir nuevas miradas”.

La jornada permitió fortalecer el trabajo educativo que se desarrolla con las infancias de la comuna y recoger percepciones sobre el significado que niñas y niños atribuyen a los espacios naturales en su vida cotidiana. La actividad se concretó gracias al compromiso de actores locales como la Oficina de Turismo y Cultura de la Municipalidad de Canela, la Comunidad Agrícola de Huentelauquén y los monitores de las Escuelas Abiertas de Verano, quienes facilitaron su realización en terreno, transformando a Las Salinas de Huentelauquén en un aula abierta para el aprendizaje ambiental.