Entre el 19 y el 20 de junio, personas de distintas regiones y localidades del país participaron en la tercera versión del Festival Alado de Las Salinas de Huentelauquén, un encuentro que reunió a habitantes de la localidad y visitantes provenientes de distintas regiones del país para celebrar la riqueza natural y cultural de este importante territorio.
Durante dos jornadas, el festival invitó a descubrir los diversos ecosistemas que conforman Las Salinas de Huentelauquén, conocer su extraordinaria biodiversidad y reflexionar sobre la importancia de conservar un sitio clave para aves migratorias y residentes. Al mismo tiempo, permitió compartir los avances del trabajo que la Red de Observadores de Aves y Vida Silvestre de Chile (ROC) ha impulsado junto a la comunidad, jardines infantiles, instituciones públicas y organizaciones vinculadas a la investigación, la educación y la gestión territorial.
Con una amplia programación de actividades educativas, científicas, artísticas y recreativas, esta tercera versión reafirmó el valor de acercar la naturaleza a las personas, fortalecer el vínculo entre la comunidad y su entorno, y seguir promoviendo la conservación desde el trabajo colaborativo.

Primer día: una inauguración marcada por la comunidad
La jornada comenzó con la instalación de la Feria Alada, un espacio donde emprendedores locales y apoderados/as del Jardín Infantil Las Ardillitas ofrecieron sus productos a vecinos/as y visitantes, dando vida a uno de los principales puntos de encuentro del festival.
Posteriormente, se realizó la ceremonia inaugural en el Jardín Infantil Las Ardillitas de Huentelauquén. La actividad contó con la participación de Maritza Castro, directora y educadora del establecimiento, Waldo Contreras, alcalde de Canela, representantes de las oficinas municipales de Desarrollo Comunitario, Medio Ambiente, Fomento Productivo, Cultura y Turismo, Nathan Job Trigo González, director de la Comunidad Agrícola de Huentelauquén, Marion Cortés, directora del Jardín Oasis de Los Pozos, además de estudiantes, familias, vecinos, vecinas, socios, socias, voluntarios e integrantes de la ROC.
Dicha ceremonia estuvo llena de emociones, pues estudiantes del jardín presentaron un baile preparado especialmente para la ocasión y Bian Contreras de la Compañía Rebrote Escénico cautivó al público con el cuentacuentos Pétala, una obra que encantó por igual a niños, jóvenes y adultos.


Uno de los momentos más significativos fue la firma de dos convenios de colaboración: uno entre la ROC y la Municipalidad de Canela y otro entre la ROC y la Comunidad Agrícola de Huentelauquén. Ambos acuerdos reflejan el compromiso conjunto de continuar fortaleciendo la conservación de la biodiversidad, la educación ambiental, la puesta en valor del patrimonio natural y el trabajo con las comunidades locales, dando continuidad a un proceso colaborativo que se ha consolidado durante los últimos años y que proyecta nuevas iniciativas para el territorio.

Mientras se desarrollaba la ceremonia, las artistas visuales Cileni Pastén y Camila Montoya comenzaron la creación de un mural participativo junto a voluntarios y voluntarias, una obra que fue tomando forma a lo largo de toda la jornada y que quedará como un nuevo símbolo del festival.


La Biblioteca Pública de Huentelauquén también se transformó en un espacio de aprendizaje e intercambio. Allí, estudiantes del equipo de Ciencia Escolar del Colegio San Sebastián presentaron el stand “Bestiario del Valle del Choapa”, donde compartieron su investigación y recopilaron relatos de la comunidad sobre este fenómeno. Asimismo, exhibieron un Kamishibai dedicado al desierto florido y el “Proyecto Vida Silvestre Huentelauquén”, con una muestra en plasticina de aves representativas del humedal.


Durante la tarde, las actividades continuaron en distintos puntos de la localidad. Lucas Quivira, socio ROC, lideró una salida de observación de aves para estudiantes del Jardín Oasis de Los Pozos, mientras que César Piñones, director de la ROC, junto a la Oficina del Adulto Mayor de la Municipalidad de Canela, encabezaron un recorrido patrimonial por el casco histórico de Huentelauquén Norte. Dicha caminata permitió recordar historias y vivencias ligadas al territorio, fortaleciendo el vínculo entre la memoria local y la naturaleza que caracteriza este paisaje.


Paralelamente, Bian Contreras, de la Compañía Rebrote Escénico, desarrolló el taller “Mi primer Lambe Lambe” junto a las educadoras del Jardín Las Ardillitas. A partir de esta experiencia, las participantes crearon un propio cuentacuentos inspirados en el humedal y en especies como el chorlo de campo y el queltehue, incorporando además a las niñas y niños del establecimiento como protagonistas de las historias.

Otras de las actividades destacadas fue taller de ilustración naturalista para la creación de un librillo pop-up a cargo de Camila Guamán y el taller “El territorio que somos: Cartografía comunitaria de Huentelauquén”, dirigido por Charlyn Ahumada, socia ROC. A través del intercambio de experiencias y recuerdos, los participantes construyeron colectivamente un mapa de memorias e identidades vinculadas al territorio.


La primera jornada culminó en la Biblioteca Municipal con el Seminario ROC. En la instancia, Víctor Sarabia presentó el proyecto “Huentelauquén: charcas estacionales, aves playeras y ganado doméstico”, iniciativa financiada por Manomet Conservation Science. Posteriormente, Charlyn Ahumada expuso parte de su investigación de pregrado, titulada “Cómo distintas voces valoran el semiárido costero: Las Salinas de Huentelauquén desde la perspectiva de distintos actores”, abriendo un espacio de conversación sobre las diversas miradas que existen en torno al territorio.


Segundo día: explorando el territorio
El sábado comenzó antes del amanecer. Desde las 7:30 horas, Yohanny Olivares, socio ROC, encabezó una salida de bioacústica donde las y los participantes aprendieron conceptos básicos sobre grabación de vocalizaciones de aves, conocieron recomendaciones para obtener registros de calidad y pusieron en práctica lo aprendido directamente en terreno.

Poco después se dio inicio a la tradicional expedición ROC “En búsqueda del chorlo de campo”, instancia en la que socios y socias recorrieron los distintos ecosistemas de Las Salinas de Huentelauquén y la desembocadura del río Choapa junto a Óscar Mercado, Gilda Valderrama y Víctor Sarabia, maravillándose con la diversidad de aves y paisajes presentes en el sitio.

Al mismo tiempo, más de veinte personas participaron en una salida de observación de aves organizada por la ROC junto a la Municipalidad de Canela, recorriendo durante cerca de tres horas distintos sectores de Las Salinas de Huentelauquén para conocer las especies que habitan este valioso humedal.


La naturaleza también pudo disfrutarse sobre dos ruedas gracias a la Cicletada Alada, guiada por Patricio Camacho, de Bicipajareo. Diez participantes provenientes de Canela, Coquimbo, Santiago, Valparaíso, Viña del Mar y Villa Alemana recorrieron los llanos del sitio Ramsar y de la Red Hemisférica de Reservas para Aves Playeras (RHRAP), combinando el ciclismo con la observación de aves.


La Plaza de Huentelauquén Norte fue nuevamente un punto de encuentro gracias a la segunda jornada de la Feria Alada, que reunió a emprendedores locales, organizaciones ambientales y expositores de distintas regiones del país. Los asistentes pudieron recorrer diversos stands con tejidos, pan artesanal, mermeladas caseras, churrascas, empanadas de queso y otros productos típicos de la zona.
En ese mismo espacio, estudiantes de la Escuela Violeta Parra de la localidad de Los Rulos, ofrecieron presentaciones artísticas inspiradas en el humedal y su biodiversidad, llenando la plaza de música y tradiciones locales. También participaron con stands organizaciones y emprendimientos como Cabros del Cerro, Simbiontes, Surgencia, Fundación Vientos, Huente Natura, Artesanas de Mincha Sur, Reserva Puquén Los Molles, Taller Pirata, Bosque Marino, Camila Guamán, Alas y Naturaleza, Coni Mar, entre otras.





La programación continuó con distintos talleres abiertos a la comunidad, entre ellos un taller de fieltro dedicado a representar aves de Huentelauquén mediante esta técnica y un taller de ilustración en acuarela dirigido por Sol Pacheco, de Bosque Marino.

Un cierre para compartir y volver a escuchar la naturaleza
La tercera versión del Festival Alado concluyó con la tradicional Tertulia ROC, un espacio de encuentro donde participantes y organizadores compartieron experiencias, revisaron los registros obtenidos durante ambas jornadas y celebraron la diversidad de especies observadas.
Como broche final, Yohanny Olivares lideró una salida de bioacústica nocturna que reunió a 17 participantes. El recorrido por las calles y el pantano de Huentelauquén permitió escuchar las vocalizaciones de distintas especies, entre ellas pato real, pato jergón grande, tagua de frente roja, trabajador, chincol, entre otras, además de un coipo, cerrando el festival con una experiencia inmersiva en los sonidos de la naturaleza.

Agradecemos profundamente a todas las personas que hicieron posible esta tercera versión del Festival Alado. En especial, a nuestros voluntarios y voluntarias ROC: Óscar Mercado, Víctor Sarabia, Lucas Quivira, Carlos Silva, Yohanny Olivares, Geraldine Holtmann, Yenny Layana y César Piñones.
Asimismo, extendemos nuestro reconocimiento a la Comunidad Agrícola de Huentelauquén; la Municipalidad de Canela y sus distintas oficinas; la Biblioteca Pública de Huentelauquén; el Jardín Infantil Las Ardillitas; Revista Bioma; Radio Asunción de Canela; Bian Muñoz Contreras y la Compañía Rebrote Escénico; Cileni Pastén; Camila Montoya; Sol Pacheco; y, por supuesto, a las decenas de socios, socias, voluntarios, voluntarias y amigos de la ROC que viajaron desde distintos rincones de Chile para ser parte de este encuentro.
Gracias por seguir construyendo, junto a nosotros, un festival que cada año fortalece el vínculo entre las personas, las aves y el territorio. ¡Nos reencontramos en la próxima versión! A continuación, les invitamos a ver esta realización audiovisual a cargo de César Jopia de BiomaFimls que retrata el espíritu del Festival Alado.