Los restos de hilo utilizados para elevar volantines pueden convertirse en trampas para las aves, provocando enredos, heridas e incluso la muerte. Ante el aumento de esta práctica durante Fiestas Patrias, la Red de Observadores de Aves y Vida Silvestre de Chile (ROC), el Centro de Rehabilitación de Fauna Silvestre de la Universidad Austral de Chile (CEREFAS-UACh) y la Unidad de Rehabilitación de Fauna Silvestre (UFAS) de la Universidad Andrés Bello (UNAB) entregan recomendaciones para disfrutar de esta actividad sin poner en riesgo a la fauna silvestre.
Con la llegada de septiembre, los volantines vuelven a llenar los cielos de plazas, parques y otros espacios del país. Sin embargo, los restos de hilo que quedan abandonados o atrapados en el ambiente pueden convertirse en verdaderas trampas para las aves, incluso meses después de que la actividad haya terminado.

El contacto con estos materiales puede limitar los movimientos de las aves, impedirles volar o alimentarse y provocar heridas de diversa gravedad. Javiera Palacios, médica veterinaria del Centro de Rehabilitación de Fauna Silvestre de la Universidad Austral de Chile (CEREFAS-UACh), explica que mientras más tiempo permanece un ave enredada, mayor puede ser el daño.
“El hilo de volantín que queda abandonado en espacios naturales puede transformarse en una trampa para las aves, provocando que se enreden mientras vuelan o al posarse en árboles y otros lugares donde este material haya quedado atrapado. Las lesiones pueden ir desde heridas superficiales hasta casos más graves, en que se producen estrangulamientos de los miembros, fracturas y mutilaciones. Además, mientras más tiempo permanece un ave enredada, mayor puede ser el daño, ya que en su intento por liberarse puede terminar enredándose aún más y agravando sus lesiones, incluso hasta provocarle la muerte”, explica.
La experiencia de los centros de rehabilitación permite dimensionar que no se trata de un riesgo aislado. En el CEREFAS-UACh han recibido distintas especies afectadas por este tipo de accidentes. “Dentro de los casos que ingresan hemos visto principalmente aves rapaces afectadas, como tiuques y algunos casos de lechuzas enredadas en hilo de volantín. También recibimos queltehues y bandurrias que han sufrido este tipo de accidentes”, señala Javiera Palacios.
El riesgo aumenta cuando los volantines son elevados en lugares con abundante vegetación o presencia de fauna, debido a que el viento, los árboles y otros obstáculos pueden hacer que el hilo se corte o quede atrapado en el entorno.
Disfrutar de la tradición sin dejar una amenaza para la fauna
Ante esta situación, la ROC, el Centro de Rehabilitación de Fauna Silvestre de la Universidad Austral de Chile (CEREFAS-UACh) y la Unidad de Rehabilitación de Fauna Silvestre (UFAS) de la Universidad Andrés Bello (UNAB) hacen un llamado a disfrutar de esta tradición de manera responsable, escogiendo lugares adecuados para elevar volantines y retirando todos los restos de hilo una vez finalizada la actividad.

“Para disminuir los riesgos, se recomienda elevar volantines en espacios amplios y despejados, alejados de árboles, tendidos eléctricos, humedales y otros lugares con alta presencia de aves y fauna silvestre. Asimismo, una vez finalizada la actividad es fundamental recoger y guardar todo el hilo utilizado, incluyendo aquellos fragmentos que se hayan cortado o quedado enredados. Si es posible retirarlos de manera segura, nunca deben dejarse abandonados en árboles, arbustos, suelo u otros lugares”, explica Gabriela Contreras, médica veterinaria y coordinadora de Proyectos ROC del Sur de Chile.
¿Qué hacer si encuentras un ave afectada?
Si un ave se encuentra enredada, no se recomienda intentar liberarla por cuenta propia. Según María Jesús Corbalán, médica veterinaria y encargada de la Unidad de Rehabilitación de Fauna Silvestre (UFAS) de la Universidad Andrés Bello (UNAB), lo más adecuado es solicitar orientación especializada.

“Lo primero es no manipular al ejemplar, no alimentarlo ni intentar retirar el hilo por cuenta propia. Lo recomendable es informar al Servicio Agrícola y Ganadero (SAG) o contactar a un centro de rehabilitación de fauna silvestre autorizado, entregando la ubicación y las condiciones en que se encuentra el animal, para recibir orientación sobre cómo proceder”, explica.
La profesional advierte que una intervención inadecuada puede empeorar las lesiones y también poner en riesgo a quien intenta realizar el rescate. “Aunque la primera reacción puede ser intentar rescatarlo inmediatamente, una manipulación inadecuada puede aumentar sus lesiones y representar también un riesgo para la persona. Estos rescates requieren personal especializado y el equipamiento adecuado para realizar la intervención de manera segura”, agrega María Jesús.
Para facilitar la búsqueda de ayuda, la ROC mantiene disponible en su sitio web un listado de centros de rehabilitación de fauna silvestre autorizados presentes en distintas regiones del país, que puedes revisar acá.
En estas Fiestas Patrias, una acción tan sencilla como elegir un lugar adecuado para elevar volantines y recoger cada resto de hilo al terminar puede evitar que una jornada de celebración se transforme en una amenaza para la fauna silvestre.