La Red de Observadores de Aves y Vida Silvestre de Chile (ROC) celebra un importante reconocimiento internacional a su trabajo científico, pues una investigación desarrollada desde la organización fue seleccionada como una de las beneficiarias de las Becas de Investigación en Conservación para América Latina y el Caribe (LACCR) 2026, otorgadas por la Sociedad Ornitológica Americana (AOS).
Esta iniciativa que comenzó en 2023, entrega financiamiento de hasta 5.000 dólares para apoyar estudios enfocados en la conservación de aves migratorias y residentes en América Latina y el Caribe. En esta edición, las becas fueron otorgadas a Alexis Díaz (Perú), Patricia Ferreira (Brasil), Luis Felipe Peixoto (Brasil), Estefania Isabel Muñoz Salas (México), Érika Figueredo Guzmán (Colombia) y Fernando Medrano Martínez (Director Científico de la ROC, Chile).
“Las personas seleccionadas este año reflejan una mayor diversidad de temas de investigación y países en América Latina y el Caribe”, señaló Angelina Ruiz-Sánchez, copresidenta del Comité de Conservación de la AOS. “Nos complace ver un enfoque en especies endémicas en distintos sistemas, desde lagunas altoandinas y bosques tropicales hasta humedales y paisajes costeros áridos. Esperamos con ansias el conocimiento que generarán estos proyectos, el cual apoyará la conservación a escala local y contribuirá a esfuerzos más amplios en la región”, agregó.
Por su parte, la presidenta de la AOS, Sara Morris, destacó que “las y los beneficiarios de este año están en una posición ideal para realizar importantes aportes al conocimiento y conservación de diversas especies de aves”, subrayando la importancia de la investigación científica para enfrentar los desafíos de conservación a escala hemisférica.

Un proyecto clave para una especie poco conocida
El proyecto liderado por Sarah Saldanha y Fernando Medrano, se enfoca en el chorlo cabezón (Hesperoburhinus superciliaris), una de las aves playeras menos estudiadas a nivel global. Esta especie, se distribuye por la costa pacífica desde el sur de Ecuador hasta el extremo norte de Chile. En nuestro país, se encuentra únicamente en los valles de Lluta y Azapa, habitando zonas áridas, campos agrícolas y lechos de ríos con vegetación dispersa.
Actualmente se encuentra catalogado como Vulnerable (VU) en la Lista Roja de la UICN y en Chile también está categorizado por el Reglamento de Clasificación de Especies (RCE) como Vulnerable (VU), debido a su restringida distribución y pequeña población, estimada en menos de 300 individuos maduros. Esta categorización se debe a que el hábitat del chorlo cabezón en Chile corresponde a valles fuertemente degradados, a causa de la sustitución de vegetación por plantaciones agrícolas (con una parte importante de ellas realizado a través de invernaderos), además de uso de alta cantidad de pesticidas.

La investigación, titulada “Ecología espacial e identificación de hábitat crítico para el chorlo cabezón en los valles agrícolas del norte de Chile”, busca generar información clave sobre sus movimientos, uso del espacio y amenazas, aspectos aún poco conocidos para la especie.
Para ello, el estudio utilizará tecnología de seguimiento GPS, marcaje de individuos y evaluaciones de riesgo en terreno, con el objetivo de identificar sitios críticos de alimentación y descanso, así como las principales presiones que afectan a sus poblaciones.

Los resultados de este proyecto serán fundamentales para orientar acciones concretas de conservación, incluyendo la identificación de áreas prioritarias, la mejora en las estimaciones poblacionales y el fortalecimiento del Plan de Acción para la Conservación de Aves Playeras en Chile (PACAP).
Por lo que con esta beca, se abre una nueva oportunidad para avanzar en la protección de una especie tan enigmática como amenazada, reafirmando el compromiso de la ROC con la investigación y la conservación de la biodiversidad en Chile.