Movimientos nocturnos y rutas migratorias: nuevos antecedentes sobre aves playeras en el norte de Chile

¿Qué hacen las aves playeras cuando cae la noche? ¿Qué espacios utilizan las especies migratorias que descansan en nuestras costas? Dos nuevos proyectos de la ROC están comenzando a responder estas preguntas clave para la conservación de especies. 

La Red de Observadores de Aves y Vida Silvestre de Chile (ROC) actualmente está ejecutando dos proyectos de investigación enfocados en especies de aves playeras poco conocidas y de alta relevancia para la conservación: el chorlo cabezón (Hesperoburhinus superciliaris) y el playero de las rompientes (Calidris virgata). Ambas iniciativas buscan generar información clave sobre sus movimientos, uso del espacio y amenazas, aportando evidencia científica para fortalecer su protección en el país.

Tras los pasos del chorlo cabezón

El chorlo cabezón, es un ave playera de hábitos nocturnos que se distribuye por la costa pacífica desde el sur de Ecuador hasta el extremo norte de Chile. En Chile, se encuentra únicamente en los valles de Lluta y Azapa, habitando zonas áridas, campos agrícolas y lechos de ríos con vegetación dispersa. Durante el día se les puede ver en pequeños grupos descansando en suelos arenosos donde pasan desapercibidos debido a su críptico plumaje de tonalidad similar a la arena. En relación a su comportamiento, son activos durante la noche, vocalizando y alimentándose de artrópodos como escarabajos y arañas. 

© ROC

Actualmente se encuentra catalogado como Vulnerable (VU) en la Lista Roja de la UICN y en Chile tabién está categorizado por el Reglamento de Clasificación de Especies (RCE) como Vulnerable (VU), debido a su restringida distribución y pequeña población, estimada en menos de 300 individuos maduros. Esta categorización se debe a que el hábitat del chorlo cabezón en Chile corresponde a valles fuertemente degradados, a causa de la sustitución de vegetación por plantaciones agrícolas (con una parte importante de ellas realizado a través de invernaderos), además de uso de alta cantidad de pesticidas. 

© ROC

Debido a sus hábitos principalmente nocturnos, esta especie es una de las aves playeras menos estudiadas del Neotrópico, ya si bien se conocen relativamente bien los sitios que utiliza durante el día -cuando permanece en áreas acotadas-, aún existe poca información sobre sus desplazamientos y comportamiento durante la noche.

En un contexto de declive poblacional detectado en los últimos años, comprender su biología y las amenazas que enfrenta se vuelve urgente. Por ello, el proyecto ROC iniciado en noviembre de 2025, tiene como objetivos describir el uso del espacio del chorlo cabezón en el norte de Chile -especialmente en horario nocturno-, evaluar su interacción con amenazas potenciales en el paisaje y sentar las bases para futuras estimaciones poblacionales en el país.

Para esto, los investigadores ROC Sarah Saldanha y Fernando Medrano, instalaron cinco dispositivos GPS en individuos capturados en los valles de Azapa y Lluta, en la región de Arica y Parinacota. “Los primeros resultados revelan que esta especie puede ser altamente móvil durante la noche, desplazándose incluso decenas de kilómetros, en algunos casos. Además, los datos sugieren que los individuos evitan ciertas zonas intervenidas, como áreas con mallas antiáfidos en el valle de Azapa, lo que indica que algunas prácticas agrícolas podrían influir en sus movimientos y en el uso del hábitat”, cuenta Sarah Saldanha. 

Movimientos de chorlos capturados – © ROC
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Si bien este estudio no cuenta con financiamiento formal, los dispositivos GPS fueron donados por la organización Global Messenger, lo que ha permitido llevar adelante el monitoreo. 

Conectando la costa chilena con Norteamérica: el playero de las rompientes

El playero de las rompientes (Calidris virgata) es una pequeña ave playera migratoria que anida en el norte de Norteamérica y que fuera de la temporada reproductiva, se desplaza hacia el sur para alimentarse y descansar en costas rocosas expuestas al oleaje a lo largo del continente americano. En Chile se distribuye de forma continua desde Arica hasta Chiloé, con registros también en Aysén y Magallanes. Habitualmente se encuentra en pequeñas bandadas junto a otros playeros en costas intermareales rocosas donde rompen las olas.

© Pablo Gutiérrez Maier

A pesar de su especialización en rompientes y roqueríos, en Chile aún existe escasa información sobre sus movimientos locales, las amenazas que enfrenta y su conectividad con los sitios de reproducción en el hemisferio norte. Por lo que el proyecto liderado por la ROC busca describir sus movimientos y uso del espacio en Chile, identificar amenazas potenciales en sus áreas de permanencia y aportar evidencia sobre su conectividad migratoria.

Para recabar esta información, los investigadores instalaron seis dispositivos GPS en individuos de la especie en la región de Arica y Parinacota. En relación a los resultados preliminares, Sarah Saldanha explica que “hasta ahora, los datos muestran que todas las aves monitoreadas se han mantenido en la costa rocosa local, utilizando activamente este hábitat. Sin embargo, esperamos que en marzo inicien su migración hacia Norteamérica, lo que permitirá conocer sobre sus rutas y evaluar cómo se conectan con otras áreas clave a lo largo de la ruta migratoria”. 

© ROC

Los GPS utilizados en este caso fueron de la empresa Lotek. Este trabajo fue financiado gentilmente por nuestros partners de Environment and Climate Change Canada.

Desde la coordinación del Plan de Acción para la Conservación de las Aves Playeras (PACAP) en Chile se destaca el valor de estas investigaciones para fortalecer la toma de decisiones basadas en evidencia. De acuerdo con Gabriela Contreras, coordinadora del Grupo Impulsor de implementación PACAP, “estos proyectos contribuyen directamente a la implementación de acciones de la línea estratégica de fomentar la investigación y el monitoreo del Plan, al generar información relevante sobre rutas de desplazamiento, uso del hábitat e interacción con actividades productivas, aspectos fundamentales para orientar decisiones de conservación basadas en evidencia. Además, estos estudios fortalecen la contribución de Chile a iniciativas internacionales que buscan proteger especies migratorias compartidas y los sitios críticos que utilizan a lo largo de su ciclo de vida”, señala. 

Ambos proyectos reflejan el compromiso de la ROC con la generación de conocimiento científico aplicado a la conservación. A través del uso de tecnología de seguimiento satelital, se está avanzando en comprender cómo estas aves utilizan el territorio, qué barreras o amenazas enfrentan y cómo se relacionan sus ciclos de vida a escala local y hemisférica.

En este sentido la información obtenida no sólo permitirá orientar futuras estrategias de conservación en el norte de Chile, sino también contribuir a iniciativas internacionales enfocadas en la protección de aves playeras migratorias y sus hábitats críticos.