Este 28 de marzo, un grupo de 23 entusiastas de las aves se dio cita en el Parque Bicentenario de Vitacura para dejar de lado los sinsabores de marzo, en una nueva Salida de Iniciación ROC.
La jornada comenzó con la habitual bienvenida al grupo, el que estuvo compuesto por personas que inician su camino en la observación de aves, al igual que pajareras y pajareros con experiencia, quienes compartieron sus conocimientos para fomentar el aprendizaje colaborativo.
En esta ocasión, sufrimos la ausencia de uno de nuestros connotados guías, Ariel Cabrera, quien no pudo participar de la actividad (por primera vez en años), debido a un accidente en el camino (le deseamos una pronta recuperación). No obstante, el destino quiso que Valentina Espinoza, quien se iniciara en el pajareo hace algunos años en nuestras salidas, y que actualmente colabora como voluntaria en diversas iniciativas de la ROC, estuviera presente, sumándose a la actividad como guía, destacándose por su apoyo.
El inicio del recorrido estuvo marcado por la lejana aparición de un peuco, el cual sobrevoló los cerros del Parque Metropolitano por largos minutos, permitiendo a los participantes observar sus características, y compararlas con aquellas del tiuque, el cual también hizo su aparición en aquel momento.
Posteriormente, pudimos observar una pareja de tencas, forrajeando en el suelo a escasos metros de los felices pajareros. Esta observación fue complementada por la aparición de cachuditos, tijerales, chercanes y tórtolas, los cuales se observaron desde cerca, pudiendo familiarizarnos con su comportamiento y marcas de campo.
Las rapaces siguieron haciéndose presentes, con sucesivos avistamientos de un águila, siendo acosada por varios peucos; una gran bandada de tiuques, e incluso un aguilucho. Pero fue la sorpresiva aparición de una hembra de cernícalo, la que cautivó a todos los observadores. Afortunadamente, pudimos observarla posada en un poste por varios minutos, gracias a una aproximación cuidadosa y en silencio.
Luego, pudimos deleitarnos con la aparición de varios picaflores chicos, los que seguramente llegaron al Parque hace poco tiempo, en su extraordinaria migración desde el sur de Chile. Estos picaflores visitaron distintos quintrales, realizando sus agudas vocalizaciones, lo que nos permitió observar de primera mano sus comportamientos territoriales. En paralelo, encontramos una loica, la que pudimos identificar a partir de su canto, ya que no se dejó ver.
El plato fuerte de la jornada, fue la visita al humedal/laguna del Parque, la cual es el hogar de varias especies silvestres, al igual que un grupo de cisnes de cuello negro (los cuales no deben incluirse en los listados de eBird, ya que son ejemplares de cautiverio). En este sitio, observamos la presencia de triles y tagüitas, habituales en el sitio, además de patos jergones grandes y chicos. En dicho lugar, Juan Salazar, guía voluntario de salidas ROC, nos enseñó sobre las marcas de campo que permiten distinguir a estas dos especies, además de contarnos sobre la interesante historia de las vocalizaciones del trile, las cuales corresponden a uno de los posibles orígenes del nombre de nuestro país, según el Abate Molina.
La jornada concluyó con el registro de 24 especies, un número bastante elevado para nuestras Salidas de Iniciación, cuyo recuento generó gran alegría entre los presentes. Puedes revisar el listado en el siguiente enlace: https://ebird.org/checklist/S313978483.
Así dimos cierre a una nueva visita al Parque Bicentenario de Vitacura. A estar atentos a las nuevas actividades que vendrán en abril. ¡Te esperamos en nuevas Salidas ROC!
~JES
