Profesional ROC participa en el programa internacional “Connecting the Dots” en Bahía Delaware

En mayo de 2026, Gabriela Contreras, coordinadora de proyectos del Programa de Aves Acuáticas y Humedales de la Red de Observadores de Aves y Vida Silvestre de Chile (ROC), participó en el programa internacional “Connecting the Dots: Iniciativa Internacional para la Conservación de las Aves Playeras”, desarrollado a lo largo de la Bahía de Delaware, Nueva Jersey, Estados Unidos.

Esta iniciativa busca fortalecer la colaboración y el intercambio de conocimientos entre profesionales de distintos países de la ruta migratoria de las aves playeras, especialmente de América Latina, integrando investigación, monitoreo y formación en terreno. El programa contempla actividades de investigación y monitoreo de aves playeras, incluyendo captura, anillamiento, marcaje, toma de muestras biológicas y el uso de dispositivos de rastreo.

La actividad fue liderada por el Dr. David Mizrahi, vicepresidente de Investigación y Monitoreo de New Jersey Audubon y coordinador de Connecting the Dots, junto a Lena Usyk, coordinadora del equipo de capacitación en terreno. En la versión 2026 también participaron Pablo Gigy Gregoret (Argentina), Selene Davey (Paraguay), Roberta Rodrigues (Brasil), Miguel Matta (Venezuela) y María Paulino (República Dominicana), conformando un espacio de aprendizaje en terreno e intercambio de experiencias para la conservación de aves playeras. La participación de profesionales de la ROC en distintas ediciones del programa, incluyendo a Franco Villalobos (2024) y Sharon Montecino (2025), da cuenta de la continuidad del trabajo de la red en iniciativas de formación y colaboración hemisférica como “Connecting the Dots”.

Equipo internacional participante en la campaña 2026 de Connecting the Dots.

Creado en 2005 por el Dr. Mizrahi, Connecting the Dots integra investigación científica, monitoreo poblacional y formación de profesionales para comprender la conectividad de las aves playeras migratorias a lo largo del hemisferio occidental y fortalecer una red internacional de colaboración.

Al respecto, el Dr. David Mizrahi señaló que “nuestro programa de ecología y conservación de aves playeras se centra en comprender cómo las poblaciones de aves playeras que se encuentran en etapas no reproductivas, migratorias y reproductivas están conectadas a lo largo del hemisferio. El programa ‘Connecting the Dots’ también busca conectar a las personas que trabajan en la conservación de estas aves. Uno de los aspectos más importantes y gratificantes de este programa ha sido brindar oportunidades a biólogos de Centro y Sudamérica para trabajar con nosotros en la Bahía de Delaware y recibir capacitación en investigación de campo que luego pueden aplicar en sus países de origen. Ha sido un gran privilegio haber formado a 60 biólogos de 16 países desde 2005”.

Cartelería instalada en la bahía de Delaware, sitio clave para aves playeras migratorias.

La Bahía de Delaware constituye uno de los sitios de escala migratoria más importantes de la ruta atlántica y fue el primer sitio en ser designado por la Red Hemisférica de Reservas para Aves Playeras, reconocimiento del que este año se cumplen 40 años. Cada primavera boreal, miles de aves playeras se detienen allí para alimentarse intensamente y recuperar energía antes de continuar su viaje hacia las áreas de reproducción en el Ártico. Este fenómeno está estrechamente vinculado a la abundancia estacional de huevos del cangrejo herradura (Limulus polyphemus), recurso clave en la dieta de especies como el playero semipalmado (Calidris pusilla).

Cangrejo herradura (Limulus polyphemus), especie clave en la dieta de aves playeras migratorias.

Durante la campaña, el trabajo se centró en el monitoreo de especies como el playero semipalmado (Calidris pusilla) y la becacina chica (Limnodromus griseus), mediante técnicas de captura con redes tipo whoosh-net y redes de niebla, además de labores de anillamiento, marcaje con banderas codificadas, toma de muestras biológicas y registro de datos morfométricos.

Procesamiento: anillamiento, marcaje y toma de muestras – Pablo Gigy

Asimismo, se incorporaron técnicas de seguimiento mediante dispositivos de rastreo, incluyendo la instalación de transmisores GPS en 3 individuos de Limnodromus griseus y transmisores de radio en 32 individuos de Calidris pusilla, aportando información clave sobre conectividad y movimientos locales durante la escala migratoria.

Becacina chica (Limnodromus griseus) equipada con un transmisor GPS.Gabriela Contreras

En total, en total, se procesaron 2163 aves, de las cuales 2080 correspondieron a playero semipalmado (Calidris pusilla) y 52 a becacina chica (Limnodromus griseus) además de registros incidentales de otras especies de aves playeras. Esta información aporta datos clave para el monitoreo de las tendencias poblacionales, la evaluación de la condición física de las aves durante la migración y la comprensión del rol de la bahía de Delaware como un sitio crítico de reabastecimiento a lo largo de la ruta migratoria hemisférica.

Para Gabriela Contreras, la experiencia también tuvo un importante componente formativo y de colaboración internacional. “Participar en Connecting the Dots ha sido una experiencia enriquecedora tanto en lo profesional como en lo personal. La posibilidad de trabajar junto a profesionales de distintos países, aprender metodologías aplicadas en un sitio clave para las aves playeras migratorias del hemisferio y comprender de manera directa la conexión entre los distintos puntos de la ruta migratoria fortalece mi trabajo en conservación. Esta experiencia entrega herramientas que pueden contribuir al monitoreo y la conservación de las aves playeras en Chile, al mismo tiempo que refuerza la importancia de la colaboración internacional para enfrentar los desafíos de las especies migratorias”, señaló.

Redes de niebla utilizadas para la captura y monitoreo de aves playeras – Gabriela Contreras

El trabajo se desarrolló bajo una dinámica de aprendizaje práctico en terreno, con rotación de roles dentro del equipo y toma de decisiones adaptada a las condiciones ecológicas del sitio. Esta dinámica favoreció el intercambio de conocimientos y experiencias entre profesionales provenientes de distintos países de América.

En este contexto, Lena Usyk, coordinadora del equipo de capacitación en terreno, destacó que “el programa Connecting the Dots nos permite compartir nuestro conocimiento sobre las técnicas de investigación de aves playeras con otras personas del hemisferio occidental. Ampliar nuestra red de investigadores de aves playeras contribuirá a fortalecer los esfuerzos de conservación de estas especies de importancia crítica. Las aves migratorias no entienden ni siguen las fronteras creadas por las personas y son indicadores ecológicos de la salud de nuestro planeta. Además, difundir este conocimiento y formar a la próxima generación de investigadores de campo nos brinda una profunda sensación de satisfacción y esperanza para el futuro”.

Bandada de playero semipalmado (Calidris pusilla) con registros de chorlo semipalmado (Charadrius semipalmatus) en Delaware – Selene Davey

Connecting the Dots forma parte de una red de colaboración impulsada por organizaciones como Manomet Conservation Sciences y Environment for the Americas, así como por iniciativas como el Coastal Solutions Fellows Program, orientadas a fortalecer capacidades de conservación en sitios clave a largo de todo su ciclo migratorio.

Para la ROC, este tipo de experiencias refuerza la importancia del trabajo coordinado entre sitios, personas e instituciones a escala hemisférica, reconociendo que la conservación de las aves migratorias depende de acciones conectadas a lo largo de toda su ruta. Asimismo, esta participación fortalece las capacidades de monitoreo de aves playeras en Chile y aporta nuevas herramientas para la conservación de estas especies y sus hábitats.