Voces del fin del mundo: expedición recopila registros bioacústicos de aves marinas poco estudiadas

En pleno Estrecho de Magallanes, las islas Magdalena y Marta resguardan algunas de las colonias de aves marinas más importantes del sur de Chile. Hasta este rincón del Monumento Natural Los Pingüinos viajó el colaborador de la Red de Observadores de Aves y Vida Silvestre de Chile (ROC), Sebastián Saiter Villagrán, con un objetivo claro: registrar las vocalizaciones de especies poco estudiadas y generar información que contribuya a comprender mejor su comportamiento, reproducción y ecología.

Durante cuatro meses, entre noviembre de 2025 y marzo de 2026, Sebastián Saiter desarrolló una expedición centrada en la obtención de registros acústicos de especies para las cuales aún existe escasa información disponible. Entre ellas destacan el salteador chileno (Stercorarius chilensis) y la gaviota austral (Leucophaeus scoresbii), dos aves emblemáticas de los ecosistemas australes. Gracias al apoyo de la ROC, CONAF y del guardaparques y observador de aves Roberto Fernández Burdiles (quién trabaja hace 20 años en el sector), fue posible concretar cuatro visitas a este importante sitio de conservación.

Sebastián Saiter junto a Roberto Fernández

Además de registrar sonidos, las campañas permitieron documentar distintas etapas del ciclo reproductivo de las aves marinas presentes en el área, desde la formación de parejas y la incubación hasta los primeros vuelos de los juveniles. Este seguimiento resultó clave para obtener vocalizaciones en diferentes momentos de la temporada reproductiva y comprender mejor el contexto en que estas ocurren.

Un escenario privilegiado para registrar las voces del Estrecho

Las islas Magdalena y Marta forman parte del Monumento Natural Los Pingüinos, área protegida administrada por CONAF. Aunque son ampliamente conocidas por albergar importantes colonias de pingüino de Magallanes (6.500-12 mil parejas en las últimas temporadas), también constituyen un refugio para diversas especies de aves marinas que utilizan estos territorios para reproducirse, alimentarse y/o descansar.

Costa del Estrecho – © S. Saiter

Entre ellas se encuentra el salteador chileno o skua, una especie característica de las costas e islas australes del Pacífico y Atlántico sur. En Chile, se distribuye desde Arica hasta Cabo de Hornos, siendo especialmente abundante en el extremo austral del país. A diferencia de otros salteadores, nidifica en colonias sobre islas con abundante vegetación y presenta un comportamiento particularmente interesante para el estudio de sus vocalizaciones y dinámicas sociales.

Salteador chileno

Otra de las especies foco de la expedición fue la gaviota austral, ave propia de las costas templadas y subantárticas de Chile y Argentina. Su biología reproductiva continúa siendo poco conocida y las oportunidades para estudiarla son limitadas debido a la localización de sus colonias y a las condiciones ambientales en que habitan.

Gaviota austral

Precisamente, uno de los hallazgos más interesantes observados durante las campañas fue el papel que cumple esta especie como vínculo entre las islas Magdalena y Marta. Según Saiter, la colonia reproductiva de gaviota austral -estimada entre 200 y 350 individuos- nidifica en isla Magdalena y, una vez finalizada la reproducción, se desplaza hacia isla Marta para alimentarse. De esta manera, conecta ecológica y simbólicamente ambos territorios protegidos.

En este sistema, Isla Marta cumple además una función complementaria. Allí se concentra una colonia de más de 2.000 lobos marinos comunes sudamericanos (Otaria flavescens) y ocasionalmente llegan elefantes marinos del sur (Mirounga leonina), lobo fino austral (Arctocephalus australis) y un área de invernada para paloma antártica (Chionis albus), conformando un importante núcleo de biodiversidad marina asociado a las aves del estrecho.

Cuatro meses siguiendo el ciclo reproductivo de aves marinas

La primera visita, realizada a mediados de noviembre, coincidió con el inicio de la temporada reproductiva. En los acantilados del sector sur de isla Magdalena, las gaviotas australes transportaban material vegetal para construir sus nidos mientras las parejas vocalizaban activamente. Al mismo tiempo, las gaviotas dominicanas ya incubaban, los salteadores chilenos formaban parejas, realizaban cortejos y los pingüinos de Magallanes también se encontraban incubando sus huevos.

Salteador chileno (cortejo)-  © S. Saiter
Gaviota austral (transportando material para nido) / hábitat – © S. Saiter
Pingüino de Magallanes (transportando material para nido) – © S. Saiter

Durante la segunda campaña, realizada en diciembre junto a Sebastián Velásquez, los investigadores observaron nidos con huevos y polluelos recién nacidos de salteador chileno, gaviota dominicana y gaviota austral. Además, registraron conductas de cortejo de salteador chileno y los primeros polluelos de pingüino de Magallanes de la temporada.

Polluelos de salteador chileno – © S. Saiter
Colonia reproductiva de gaviotas australes con juveniles – © S. Saiter
Pingüino de Magallanes con juveniles – © S. Saiter

En febrero, las observaciones mostraron una etapa muy distinta del ciclo reproductivo. Los salteadores chilenos comenzaron a concentrarse en las lomas altas del sector sur de la isla, mientras más de cuarenta juveniles y volantones permanecían dispersos por las zonas planas del centro y sur esperando ser alimentados por los adultos.

Salteadores chilenos – © S. Saiter
Salteador chileno (juvenil oculto en cueva de pingüino de M.) – © S. Saiter

Durante ese mismo periodo se registraron bandadas costeras de chorlo chileno y numerosos pingüinos de Magallanes en proceso de muda. Para entonces, la colonia reproductiva de gaviota austral ya había abandonado la isla Magdalena. “Observamos varios juveniles y adultos en isla Marta, así que probablemente la colonia se desplazó pronto para alimentarse en la costa junto a la colonia de más de dos mil lobos marinos presentes en la isla”, comenta Saiter.

Pingüino de Magallanes en proceso de muda – © S. Saiter

La última visita, realizada en marzo, coincidió con el cierre de la temporada reproductiva. Uno de los registros más relevantes fue la obtención de vocalizaciones de volantones y juveniles de salteadores chilenos, precisamente uno de los principales objetivos de la expedición. Además, las gaviotas dominicanas abandonaron la colonia ubicada cerca del faro y los pingüinos de Magallanes finalizaron su muda antes de desplazarse hacia el mar.

Uno de los aspectos que más llamó la atención de Sebastián Saiter durante las campañas fue el comportamiento del salteador chileno. Según explica, esta especie presenta hábitos más gregarios que otros skuas conocidos a nivel mundial. “Luego de la cría, cuando ya hay volantones en el suelo, los skuas empiezan a juntarse en las partes altas de la isla. Eso es interesante porque el resto de los salteadores son más bien solitarios. También hacen vuelos rasantes ante amenazas en la isla, incluso contra personas que pasan muy cerca para proteger huevos o polluelos que dejan en el suelo”.

Salteador chileno – © S. Saiter

También observó numerosos individuos sobrevolando la isla antes de iniciar su migración otoñal. “Muchos skuas sobrevuelan la isla antes de migrar. Ya en marzo y abril comienzan a dejar la Isla Magdalena. Entonces, efectivamente, es un sitio muy interesante para esa especie”.

Bioacústica: una herramienta para conocer y conservar

La obtención de registros acústicos adquiere especial relevancia en especies para las cuales existe poca información disponible. Las vocalizaciones constituyen una fuente valiosa de datos sobre comportamiento, reproducción y ecología, permitiendo documentar aspectos que muchas veces resultan difíciles de observar directamente en terreno.

Además, estos registros pueden transformarse en una herramienta fundamental para futuros programas de monitoreo y conservación, especialmente en ambientes remotos donde las condiciones climáticas y la dificultad de acceso limitan las oportunidades de estudio. En este sentido, registrar las voces de aves australes en distintos momentos de su ciclo reproductivo permite construir una base de información que podrá ser utilizada por investigadores y observadores en el futuro.

De esta manera, cada nueva grabación contribuye a ampliar el conocimiento sobre especies aún poco estudiadas y fortalece los esfuerzos por comprender y proteger la biodiversidad marina del extremo sur de Chile. Como parte de esta expedición, Sebastián Saiter logró registrar más de 40 grabaciones de alta calidad, las cuales fueron incorporadas a las listas de la plataforma de ciencia ciudadana eBird, aportando información a Macaulay Library.

“Registrar sonidos en el extremo austral de Chile no fue una tarea sencilla. El viento constante representa uno de los principales desafíos para quienes buscan documentar vocalizaciones. Para obtener este tipo de registros se requiere tiempo y condiciones adecuadas. Por eso permanecía al menos una noche en el faro de isla Magdalena, lo que me daba el privilegio de grabar sonidos al atardecer y al amanecer, buscando menos viento estival y una mayor actividad de las aves durante la temporada de cría”, relata Saiter.

Área de cría de salteador chileno – © S. Saiter

En un territorio marcado por el viento, el mar y las grandes colonias de aves marinas, cada grabación obtenida representa una nueva pieza para comprender la vida de especies que aún guardan numerosos secretos. Voces que, desde uno de los rincones más australes del país, comienzan a quedar registradas para futuras investigaciones. 

Desde la ROC agradecemos especialmente a Sebastián Saiter por su permanente compromiso con el conocimiento y la conservación de las aves. Asimismo, agradecemos a Roberto Fernández B., Claudia Godoy R. y Sebastián Velásquez S. por su valioso acompañamiento, conversaciones y apoyo durante el desarrollo de esta expedición. También extendemos nuestro reconocimiento a las empresas turísticas Solo Expediciones y TABSA, cuyo apoyo logístico fue fundamental para acceder al Monumento Natural Los Pingüinos y hacer posible la  obtención de los registros bioacústicos recopilados durante la temporada.