Tras la pista de los chorlos en Los Lagos

En el sur de Chile, durante el otoño e invierno, dos especies de aves playeras se vuelven protagonistas silenciosas del paisaje: el chorlo chileno  (Zonibyx modestus) y el chorlo de doble collar (Anarhynchus falklandicus). Ambas especies se reproducen en las zonas más australes de Sudamérica y tras la temporada reproductiva, se desplazan hacia el norte en busca de condiciones más favorables. En la Región de Los Lagos, utilizan los humedales costeros para alimentarse durante la marea baja y requieren otros sitios -con buena visibilidad y baja perturbación- para descansar durante la marea alta. 

Chorlo de doble collar – Alex Toledo

Desde al menos 2017, diversos observadores y observadoras de aves han documentado el uso recurrente de un sitio en el sector de Alerce, La Vara (Puerto Montt), como área de descanso para estas especies. Este espacio -un terreno abierto con abundante grava y escasa vegetación- ha sido transformado en gran medida en un estacionamiento del Outlet Paseo Alerce y además, forma parte del área de intervención del proyecto de interconexión vial Alerce-Puerto Montt, lo que ha reducido significativamente la superficie disponible para las aves.

Chorlo chileno – Alex Toledo

Aun así, ha concentrado importantes bandadas durante el invierno. En el caso del chorlo chileno, se ha registrado un máximo de 750 individuos en julio de 2019, el mayor número conocido para la especie en el país. Asimismo, este sitio ha albergado uno de los registros regionales más altos de chorlo de doble collar, especie clasificada como Vulnerable (VU) desde la Región de Los Lagos hacia el norte. A pesar de la fuerte transformación del lugar, producto del desarrollo urbano y vial, ambas especies han seguido utilizando los remanentes disponibles, mostrando una alta fidelidad al sitio. 

Este escenario es especialmente crítico, ya que es el único sitio en Chile con registros que han alcanzado el umbral mínimo de abundancia poblacional para ser considerado de importancia para la conservación del chorlo chileno, de acuerdo con los criterios del Plan de Acción para la Conservación de Aves Playeras en Chile.

Chorlos chilenos en terrenos adyacentes al Outlet Paseo Alerce – Daniel Terán

¿Y si este sitio desaparece?

La reducción del hábitat plantea una preocupación urgente. ¿A dónde irán estas aves si el sitio deja de estar disponible? ¿Existen otros lugares en la región que cumplan esta función? ¿O están utilizando otros sitios que aún no hemos identificado?

Las aves playeras dependen de una red de sitios a lo largo de su ciclo de vida. La pérdida de un punto clave puede tener efectos importantes en su supervivencia, especialmente en periodos críticos como el descanso invernal, cuando necesitan recuperar energía para migrar nuevamente hacia sus zonas reproductivas.

Existen algunas observaciones que sugieren que podrían estar utilizando otros sitios en la región durante la temporada no reproductiva. Por ejemplo, se han registrado grupos en actitud de descanso en sectores rocosos de Isla Tenglo, así como observaciones en Maillen–Capera que requieren un mayor seguimiento para confirmar su uso habitual. Asimismo, en Quillaipe se ha descrito un sitio de descanso donde individuos de chorlo chileno se concentran en una pequeña barra de arena durante las mareas altas. Estos antecedentes refuerzan la necesidad de ampliar la búsqueda y sistematizar información sobre otros posibles sitios clave.

Chorlos chilenos en terrenos adyacentes al Outlet Paseo Alerce – Nicole Arcaya

Frente a la falta de información sobre posibles sitios alternativos, el Núcleo Regional ROC Los Lagos, lanzó este desafío para buscar activamente chorlo chileno y chorlo de doble collar en la región.

Invitamos a observadores/as de aves, naturalistas, comunidades locales, público general a participar durante  abril a septiembre, poniendo especial atención en:

 • Terrenos adyacentes al Outlet Paseo Alerce 

 • Llanuras abiertas cercanas a la costa

 • Sectores periurbanos con baja perturbación

 • Humedales costeros y áreas adyacentes

 • Ambientes abiertos con sustrato de grava o piedritas 

 • Sectores cercanos al seno de Reloncaví 

Algunos ambientes pueden parecer poco “naturales”, pero justamente ahí es donde estas especies suelen descansar: espacios abiertos, planos, con buena visibilidad y poca perturbación. 

En el contexto actual, cualquier observación es clave, especialmente:

 • Bandadas numerosas 

 • Comportamiento de descanso durante la marea alta

 • Uso reiterado de un mismo sitio

Si observas chorlos, te invitamos a subir tu registro a la plataforma de ciencia ciudadana como eBird, incluyendo:

 • Número de individuos

 • Tipo de hábitat 

 • Comportamiento (descanso, alimentación)

 • Presencia de amenazas (perros, vehículos, personas, obras, etc.)

Las fotografías o vídeos constituyen un gran aporte para validar y complementar la información (tanto sobre las aves como sobre el hábitat). 

Chorlo de doble collar – Tamara Catalán

La situación representa no solo una pérdida de hábitat, sino también una oportunidad para comprender mejor cómo estas especies utilizan el territorio y qué tan resilientes son ante estos cambios.

Identificar nuevos sitios de descanso es clave para orientar futuras acciones de conservación y evitar que la pérdida de un lugar crítico tenga consecuencias para sus poblaciones.

Te invitamos a ser parte de este desafío y a aportar, desde la observación, a la generación de información y a la protección de estas especies. ¡Salir a pajarear también puede ser una acción de conservación!